La oportunidad de transformar positivamente el planeta.
Una persona consume diariamente agua, alimentos, energía, prendas de vestir y genera residuos. Por consiguiente, hay oportunidades de mejorar de manera permanente nuestros hábitos de consumo.

La mayoría de la gente asocia a un activista con la imagen de alguien protestando en defensa del medio ambiente, pero si le preguntamos a un activista, este se autodefiniría como una persona que quiere aportar soluciones en la conservación de los recursos naturales. Eso significa que todos somos activistas en potencia, que todos podemos ser parte de la solución; de hecho, el deterioro ambiental de nuestro planeta lo hemos producido cada uno de nosotros, por consiguiente, todos podemos ayudar a revertirlo.

Mucha gente quiere proteger el planeta y no sabe cómo hacerlo. La buena noticia es que como todo lo que hacemos desde que iniciamos el día impacta el planeta, todos tenemos la oportunidad de intervenir desde las cosas más simples. Una persona consume diariamente agua, alimentos, energía, prendas de vestir y genera residuos. Por consiguiente, hay oportunidades de transformar de manera permanente nuestros hábitos de consumo. Activista debería asociarse con actuar, con acción, con hacer, como mínimo, lo que está a nuestro alcance inmediato: reciclar, ahorrar agua, energía, consumir de manera responsable y, ojalá, ir un poco más allá y sembrar plantas, hacer compostaje, comprar productos sostenibles, etcétera.

Cada vez que compramos un producto estamos respaldando una empresa, una marca, y las empresas están monitoreando de manera permanente los hábitos de sus consumidores. Esto significa que cada vez que los productos sostenibles tienen buena acogida en el mercado, estamos enviando un mensaje poderoso a la industria: «queremos que sigan produciendo de manera responsable». Como resultado de este cambio de comportamiento, muchas empresas han modificado sus productos; por ejemplo, Renault está incorporando un 43 % de material reciclado en la carrocería, Adidas está fabricando tenis con plástico reciclado del océano, Tide ya produce detergentes con metodología Zero Waste (que significa cero desperdicios) durante su proceso productivo. La industria de la moda no se queda atrás: los yines, que son una prenda de consumo masivo, han causado preocupación porque los procesos de lavado para texturizarlos son intensivos en consumo de agua, entonces Levi´s dio el primer paso y lanzó al mercado yines con menor huella hídrica, y otros gigantes de la moda ,como Tommy Hilfiger, H&M, GAP, Lee, y muchos otros, están incursionando en la economía circular mediante el diseño y la fabricación de sus prendas. Cabe anotar que cada uno de estos productos han sido exitosos en el mercado y rentables para las industrias, y esto es una buena noticia para el planeta porque significa que los seguirán produciendo.


Slendy Katalina Díaz Méndez
Ingeniera civil. Fundadora y editora de la revista Activist. Consultora en economía circular y simbiosis industrial. Miembro del consejo asesor del Clúster de hábitat sostenible.

Lo anterior evidencia el gran poder que tiene el consumidor y la forma como una decisión de compra impacta la industria; entonces, todos estamos llamados a actuar, a poner atención a los productos que consumimos, a apoyar los productos y las empresas que tienen mejores prácticas ambientales y sociales. Una simple decisión de compra en un mundo donde casi todo está al alcance de un clic, puede significar mucho para el planeta, y si actuamos, ya somos activistas y ya somos parte de la solución de una manera pacífica pero poderosa. ¿Qué tal si empezamos por mejorar los hábitos de consumo y consumimos de manera responsable para que las industrias adopten prácticas más sostenibles? ¿Qué tal si apoyamos la industria local y reducimos emisiones de CO2 de transportes desde puntos lejanos?

¿Qué tal si empezamos a reciclar y dejamos de generar tantos residuos? ¿Qué tal si evitamos los plásticos de un solo uso? ¿Qué tal si dejamos de arrojar basura a las calles, playas, ríos y parques? Con estas acciones simples, que no cuestan más, se reduce la generación de residuos, y protegemos los ríos y los mares. Estamos a tiempo para unir nuestros esfuerzos y ser parte de la solución en un planeta con recursos limitados, pero que con el esfuerzo colectivo y el consumo responsable puede abastecer nuestra demanda de alimentos y recursos naturales para nosotros y las generaciones futuras.

Destacado 1: Mucha gente quiere proteger el planeta y no sabe cómo hacerlo. La buena noticia es que como todo lo que hacemos desde que iniciamos el día impacta el planeta, todos tenemos la oportunidad de intervenir desde las cosas más simples.

Destacado 2: Una simple decisión de compra en un mundo donde casi todo está al alcance de un clic, puede significar mucho para el planeta, y si actuamos, ya somos activistas y ya somos parte de la solución de una manera pacífica pero poderosa.