Martin Luther King Fellow de MIT,
Exministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible

SD: ¿Qué fue lo más valioso que le dejó su experiencia como ministro de ambiente y desarrollo sostenible? ¿Cuál considera que fue su mayor logro?

LGM: sin lugar a duda, lo más valioso que me dejó la experiencia al frente del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, fue el conjunto de enseñanzas de tantas comunidades, empresas y funcionarios del estado que aun en medio de las adversidades y la hostilidad y poniendo en riesgos sus vidas, siguen protegiendo el patrimonio natural del país.

Más que mis logros, es preciso decir que fueron los logros de un equipo de trabajo muy comprometido. La cosecha fue grande en todos los aspectos, el cumplimento de los compromisos adquiridos por Colombia en el marco del acuerdo de parís y las iniciativas que en ese contexto benefician a las comunidades de la Otra Colombia, Pueblos Negros e Indígenas, Campesinos, pararemos/paramunos, ribereños, etc. Pero como todo en la gestión pública, quedaron muchas cosas por hacer.

Me concentraría en tres logros: Primero, la ampliación de áreas protegidas. Pasamos de 13 millones a 43 millones de hectáreas.  Así mismo, la protección de los 37 complejos de páramos del país, incluyendo los humedales urbanos de Bogotá y los Lagos de Tarapoto en el Amazonas.

Segundo, fuimos pioneros en la creación de impuestos verdes. Se creó el impuesto al carbono y un mecanismo de carbono neutralidad que dio impulso a los mercados voluntarios de carbono. Así mismo, se creó el impuesto a las bolsas plásticas que permitió su disminución en un 35% en solo el primer año. Tercero, el desarrollo de políticas públicas de gran importancia, debido a ello, Colombia mejoró 43 posiciones en el prestigioso índice global de desempeño ambiental de la Universidad de Yale. Así mismo, la gestión fue exaltada por prestigiosas instituciones como el National Geographic y el Kew Royal Botanic Gardens del Reino Unido.

Luis Gilberto Murillo Urrutia
Martin Luther King Fellow de MIT, Exministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible
 

SD: Doctor Murillo usted es de Chocó, uno de los pulmones de la nación, un lugar muy hermoso y rico en biodiversidad. Somos el segundo país más megadiverso del planeta, pero algunos ecosistemas se ven amenazados por la deforestación y la minería ilegal. Desde su perspectiva ¿Cuál sería la mejor forma de proteger los ecosistemas amenazados?

LGM: Muy cierto, en Colombia tenemos más de 56.000, el Chocó Biogeográfico colombiano alberga el 72% de las especies del país. Claro, esta gran riqueza está siendo afectada por acelerados y múltiples fenómenos de degradación que se originan principalmente en economías ilícitas de deforestación por tala indiscriminada para acaparamiento de tierras y comercialización de madera, minería ilegal, explotación y tráfico ilícito de especies silvestres, contaminación por mercurio, etc.

Sin duda, la deforestación es uno de los mayores desafíos que tiene el país. En el gobierno anterior se diseñaron herramientas para combatir la deforestación y que permitieron su disminución. En el caso de la Amazonia, se destacan herramientas como el programa Visión Amazonia que se implementa con el apoyo de Noruega, Alemania y Reino Unido y que dejamos en marcha; también el programa Corazón de la Amazonía co-financiado por el Global Environmental Facility – GEF.

A esto se suma en otras regiones la promoción de los negocios verdes y la implementación e incentivos adicionales, incluyendo el naciente mercado de certificados de carbono en el marco de proyectos de reducción de emisiones por deforestación y degradación, REDD+.

SD: Doctor Murillo, en este momento una gran controversia en torno a la pertinencia de la implementación del acuerdo de Escazú. ¿ Considera que es conveniente para Colombia?

LGM: Considero que el Acuerdo de Escazú es conveniente para Colombia, a mí me correspondió liderar las negociaciones que llevaron al cierre de dicho acuerdo. Este acuerdo establece estándares mínimos para el ejercicio de los derechos de acceso a la información, la participación y la justicia ambiental y en la gestión de recursos naturales. Esto es muy importante para un país como Colombia dado que contribuye al ejercicio de los derechos humanos fundamentales. El Secretario General de la ONU manifestó que el Acuerdo de Escazú es un instrumento que busca soluciones centradas en las personas y en la naturaleza, y fomenta políticas públicas eficaces teniendo en cuanta acciones más inclusivas y orientadas a la comunidad.

Este acuerdo también ayuda en el propósito de proteger a los líderes ambientales. El país debe adecuar su normatividad a este marco legal internacional. Ahora bien, si ya se tiene estas normas, pues aún mejor. Invito al congreso a que lo ratifique sin dilaciones y al gobierno a que prepare las medidas que alinean el marco jurídico colombiano ese nuevo instrumento internacional.

SD: ¿Cree que sea posible la realización de fracking en Colombia teniendo en cuenta que hay fuerte oposición de la ciudadanía a nivel nacional?

LGM: Este ha sido un tema de nunca terminar. Se han creado muchas comisiones técnicas para estudiar el asunto y dar recomendaciones. En el 2014 se aprobó la regulación para exploración. Cuando llegué al ministerio le puse el freno al asunto y mantuve una especie de moratoria, fundamentalmente porque existían muchas dudas y todavía se tenían muchas preguntas sin responder. Era claro en el gobierno que en el sector ambiental no estábamos tranquilos con ese curso de acción.

El informe de la EPA, a finales de 2016, sobre los posibles impactos del fracking en el recurso hídrico y la disponibilidad de agua para consumo fue clave. Este informe encontró que el fracking si tiene impactos negativos significativos sobre el recurso hídrico bajo ciertas circunstancias. En conclusión, el fracking va en contravía de los propósitos del país de garantizar la seguridad hídrica y de empezar a recorrer de manera decidida el camino de la transición energética hacia un país con una economía neutra en carbono.

SD:¿A nivel nacional, cómo ve la agenda de mitigación de cambio climático y reconversión energética, vamos en la dirección correcta o cree que hay oportunidades de mejora?

LGM: El país va por la dirección correcta, pero de manera muy lenta, no vemos el sentido de urgencia que teníamos nosotros. Hace falta ambición. Hay una brecha de recursos públicos y privados y además se perdió el liderazgo internacional. Es preciso retomar el rumbo. Colombia intervino en los ODS y fue clave en Paris.

Colombia es un país muy vulnerable, lo que genera riesgos. Debe trabajar conjuntamente para disminuir la vulnerabilidad y la exposición al riesgo. Colombia no es un gran emisor de CO2 pero debe dar ejemplo, hay gran potencial para soluciones basadas en la conservación de la naturaleza, puede tener desarrollo económico incluyente proteger la biodiversidad, y a su vez mitigar y adaptarse al cambio climático. Para lograr eso existen políticas públicas para adaptación al sector agropecuario, desarrollo rural bajo en carbono, promoción de la eficiencia energética y energías renovables de fuentes no convencionales, aumento de la resiliencia de la infraestructura, y la promoción de la conservación y restauración de ecosistemas y sus servicios esenciales.

Aunque tenemos políticas, el país invierte solo la mitad de lo que debería destinar a mitigación u adaptación al cambio climático, tanto el sector público, como privado. Eso es muy preocupante. Pone en riesgo la competitividad económica del país y mas que eso, las vidas de muchas personas. 

Colombia ha perdido el liderazgo en el contexto internacional lo cual tiene implicaciones negativas para el país y es importante recuperarlo. Colomba propuso los ODS que acogió la cumbre global, jugó un papel central en las negociaciones del acuerdo de parís, es necesario que la agenda ambiental y de sostenibilidad vuelva a esta estar en el centro de las prioridades de la política exterior y domestica del gobierno. Eso requiere actuar e involucrar al sector privado, modernizar y fortalecer la capacidad institucional del estado y sobre todo, de un amplio diálogo con las regiones, con los territorios, con la ciudadanía.

SD: Yo defino activista como todo aquel que toma acción para proteger el medio ambiente ¿Qué mensaje quisiera enviar a los activistas de Colombia y el mundo?

LGM: que hay desafíos globales. Colombia no debe perder más tiempo. Debe transitar hacia eso modelos que sean integrales y que involucren la paz. No es un asunto de izquierda o derecha, sino de seguir preservando, con soluciones ambientales y de desarrollo sostenible que sean incluyentes y que se sustente en la evidencia técnica y científica.

SD: ¿Quisiera agregar algo más?

LGM: Colombia tiene grandes desafíos, las crisis ambientales, degradación, cambio climático, perdida de biodiversidad, seguridad en el postconflicto asociado a economías ilícitas, desigualdad, exclusión socioeconómica y regional; todos estos desafíos no solo son de Colombia, son globales, pero Colombia debido a su enorme riqueza ambiental y cultural y el empuje de nuestra gente, tiene una gran oportunidad de ser modelo de éxito global si pone la dimensión ambiental y de sostenibilidad en una nueva dimensión. El país debe basar su desarrollo en la conservación, uso y aprovechamiento sostenible de su patrimonio natural. Eso requiere de una nueva visión de país, de un cambio profundo de paradigmas, de innovación en las políticas públicas y de una transformación institucional de gran magnitud y un liderazgo efectivo que la promueva. Tenemos la obligación de forjarnos un mejor futuro.

SD: Doctor Murillo, es usted muy amable, muchas gracias por su tiempo y por compartirnos sus valiosas opiniones.